En este artículo, exploramos cómo funciona el sistema de salud en Colombia, cuáles son sus ventajas y desventajas y qué impacto tendrá la reforma en pacientes y profesionales.

El sistema general de Seguridad Social en Salud en Colombia ha experimentado importantes transformaciones desde su creación. Sin embargo, en la actualidad, enfrenta desafíos financieros y operativos que han impulsado la propuesta de una nueva reforma a la salud. Este cambio busca garantizar la eficiencia del modelo, priorizando la atención primaria y reorganizando el papel de las entidades que estructuran el sistema.
Además, analizaremos los principales retos que enfrenta el sector y las perspectivas a futuro en la prestación de servicios en el país.
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Qué es el sistema de salud en Colombia
El sistema de salud en Colombia es un componente del Sistema de Seguridad Social, regulado por el Ministerio de Salud y Protección Social. Se basa en la Ley 100 de 1993, que estableció un modelo de aseguramiento que incluye tanto un régimen contributivo como un régimen subsidiado a través del Sisbén. Este sistema garantiza cobertura universal y acceso equitativo a la salud.
¿Cuál es la estructura del sistema de salud en Colombia? El sistema de salud en el país se estructura en torno a tres entidades principales:
- El Estado, que actúa como coordinador y regulador a través del Ministerio de Salud y Protección Social, y que establece políticas para el funcionamiento del sistema.
- Los aseguradores, que incluyen a las entidades promotoras de salud (EPS) y las administradoras de riesgos laborales (ARL).
- Los prestados, que comprenden las instituciones prestadoras de servicios de salud (IPS). Estos son hospitales, clínicas y centros de salud.
¿Cuáles son las ventajas y desventajas del sistema de salud en Colombia? Entre las ventajas, se puede decir que aproximadamente el 99% de la población está afiliada al sistema, lo que permite un acceso generalizado a los servicios de salud.
Además, hay diversidad de opciones y la población puede acceder al sistema de acuerdo con su capacidad económica. Aparte, el Estado supervisa y regula el sistema, garantizando la calidad.
En cuanto a las desventajas, actualmente el sistema de salud en Colombia enfrenta problemas financieros, como la deuda con hospitales y la falta de recursos para cubrir todas las necesidades. Adicionalmente, hay desigualdad en el acceso en las regiones apartadas.
¿Cómo funciona el sistema de salud en Colombia actualmente?
Como lo explicamos anteriormente, el sistema de salud en Colombia opera bajo un modelo de aseguramiento que combina financiamiento público y privado a través de dos regímenes: el contributivo y el subsidiado. Su principal objetivo es garantizar la cobertura universal y el acceso equitativo a los servicios de salud.
El régimen contributivo es financiado a través de aportes de trabajadores formales y empleados. Los afiliados pagan una cotización mensual, lo que les permite acceder a una red de servicios médicos.
Por otro lado, el régimen subsidiado está dirigido a la población de bajos recursos y se financia con dineros públicos. Los beneficiarios de este régimen pueden acceder a servicios médicos sin costo directo.
Dentro del sistema de salud, las EPS son actores importantes. Estas se encargan de afiliar a los usuarios y garantizar su acceso a los servicios médicos. Para ello, se relacionan con las IPS. Estas prestan servicios médicos a la población y reciben los pagos de parte de las EPS.
Para gestionar la distribución de los recursos financieros, la Administradora de Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (ADRES) juega un papel clave. Su función es asegurar que ambos regímenes cuenten con los fondos necesarios para operar, manteniendo el equilibrio en el sistema.
Puntos clave de la nueva reforma a la salud en Colombia
La nueva reforma a la salud en Colombia busca transformar el sistema hacia un modelo más equitativo y eficiente, con un fuerte énfasis en la atención primaria y la descentralización de servicios.
Uno de los principales cambios es la implementación de un modelo centrado en la atención primaria, donde se establecen Centros de Atención Primaria (CAPS) y equipos de salud territorial. Estos equipos estarán enfocados en brindar atención médica cercana y continua a las comunidades, especialmente en zonas rurales y de difícil acceso.
Las actuales EPS se convertirán en gestoras de salud. Con esto, se busca mejorar la eficiencia en la prestación de servicios, reducir tiempos de espera y garantizar una mejor coordinación en los niveles de atención.
Como parte de esta transformación, los recursos estarán centralizados en la ADRES, que actuará como pagador único. Esta medida garantiza la transparencia en los pagos y evita retrasos y acumulación de deudas.
Además, se crearán redes integradas de servicios de salud, que hará que tanto hospitales como clínicas trabajen de manera coordinada sin que la capacidad de pago de los pacientes sea una limitante para recibir atención.
En cuanto a los procesos administrativos, la reforma propone una simplificación en la gestión de trámites, asignando a las gestoras en salud o EPS la responsabilidad de agilizar los siguientes procesos:
- Agendamiento de citas médicas
- Entrega de medicamentos
- Prestación de servicios médicos esenciales
La reforma prioriza la atención a las poblaciones vulnerables. Por este motivo, pretende eliminar barreras geográficas, económicas y sociales que dificultan el acceso a los servicios de salud.
Impacto de la reforma en pacientes y profesionales de la salud
La reforma a la salud en Colombia tendrá un impacto significativo tanto en los pacientes como en los profesionales de la salud.
Para los pacientes, el modelo de atención primaria promete mejorar el acceso a servicios médicos, pero también genera preocupaciones sobre la fragmentación del sistema y la continuidad en la atención, especialmente para quienes padecen enfermedades crónicas.
Para los profesionales de la salud, la transformación de las EPS en gestoras de salud implicará cambios en sus roles, aumento de la carga administrativa y posibles incertidumbres laborales. Si bien se espera mayor inversión en formación y capacitación para ellos, la efectividad de la reforma depende de su implementación exitosa.
Retos y perspectivas del sistema de salud tras la reforma
El sistema de salud en Colombia enfrenta retos tras la reforma, con gran incertidumbre sobre su viabilidad financiera y operativa. Uno de los principales retos es la crisis financiera, lo que ha llevado al cierre de IPS y la suspensión de servicios en hospitales.
A esto se suma la insuficiencia de la Unidad de Pago por Capacitación (UPC), cuyo aumento del 5,36% sigue siendo insuficiente para cubrir los costos operativos. También preocupa la desarticulación del sistema, ya que la falta de coordinación entre niveles de atención podría afectar la continuidad del cuidado para personas con enfermedades crónicas.
Sin embargo, la reforma también abre oportunidades para la innovación en modelos de atención, promoviendo un enfoque basado en la atención primaria y la prevención de enfermedades. Asimismo, se espera mayor colaboración interinstitucional entre entidades públicas y privadas para fortalecer la eficiencia del sistema de salud en Colombia.