A través de la presentación de diversos proyectos de transformación digital desplegados en CEFA Celulosa Fabril, los expertos analizaron cómo la automatización, el uso inteligente de datos y la integración tecnológica están redefiniendo la logística industrial con resultados medibles.

La logística ya no es un área operativa aislada dentro de las compañías industriales. Hoy representa uno de los principales vectores de competitividad empresarial, con impacto directo en márgenes, eficiencia y capacidad de adaptación a mercados cada vez más exigentes. En Colombia y en América Latina, la presión por optimizar costes y responder con agilidad está acelerando los procesos de digitalización en la cadena de suministro.
En este contexto, el Foro UNIR reunió a responsables del sector industrial y académico para analizar cómo llevar la transformación digital de la teoría a la práctica, con casos reales de impacto y decisiones estratégicas basadas en datos.
Nacho Cebollero Allué, Chief Information Officer de Cefa; David Ciprés Bagüeste, especialista en Digital Twin aplicado a procesos industriales y logísticos; y Lorena Polo Navarro, directora académica de la Maestría en Dirección de Logística de UNIR, fueron las voces expertas que presentaron diversos proyectos de transformación digital desplegados en CEFA Celulosa Fabril, centrados en la modernización de sus procesos logísticos mediante el uso intensivo de datos, automatización e inteligencia artificial.
Durante su intervención, Cebollero fue claro al marcar el enfoque: “Primero transformación; luego, transformación digital”, subrayando que automatizar sin rediseñar procesos es un error frecuente en las organizaciones.
Cinco claves del Foro UNIR
- La logística es estratégica, no operativa: “La logística ya no es un almacén aislado; es quien dice qué fabricar, cuándo y cómo”, explicó Nacho Cebollero.
- Transformar antes de digitalizar: “Si no revisas el proceso y eliminas lo que no aporta valor, automatizar solo amplifica ineficiencias”, afirmó el CIO de Cefa.
- El gemelo digital como sistema de alerta avanzada: “Un digital twin te avisa de lo que va a pasar antes de que ocurra”, señaló David Ciprés, comparándolo con un sistema meteorológico para la fábrica.
- Datos estructurados como base de la IA: “Si los datos no están ordenados, no puedes construir nada por encima”, insistió Cebollero al hablar del uso responsable de inteligencia artificial.
- El talento es el cuello de botella real: “Encontrar perfiles preparados en logística digital es cada vez más difícil”, coincidieron los ponentes.
De la inercia operativa a la automatización inteligente
El caso presentado por Cebollero mostró cómo una empresa industrial del sector automoción pasó de procesos manuales con “montañas de papeles” y tareas repetitivas, a una gestión basada en automatización por eventos reales de planta.
La implantación de AMRs (robots móviles autónomos) permitió integrar producción y logística en tiempo real, reduciendo dependencia de carretillas tradicionales y optimizando flujos internos. Sin embargo, el ponente insistió en que la clave no fue el robot en sí, sino el rediseño previo del proceso.
“Automatizar no es digitalizar lo que ya hacías en papel; es replantear cómo debe hacerse”, explicó, destacando la importancia de estandarizar operaciones antes de escalar tecnológicamente.
IA aplicada con criterio
Uno de los puntos más relevantes fue el uso prudente de inteligencia artificial. Cebollero reconoció que, aunque la IA generativa ya apoya tareas como análisis documental o preparación técnica, su integración operativa debe responder a una estrategia clara.
David Ciprés añadió que el uso de gemelos digitales permite simular escenarios, anticipar faltantes y mejorar la toma de decisiones basada en evidencia. “No se trata solo de automatizar, sino de anticipar”, explicó.
En entornos industriales con alta variabilidad, la capacidad de predecir consumos reales frente a planificados representa una ventaja competitiva tangible.
Formación y empleabilidad en logística digital
Desde la perspectiva académica, Lorena Polo destacó que la transformación logística exige nuevas competencias estratégicas y analíticas. La dirección logística actual demanda conocimiento en sistemas ERP, análisis de datos, planificación de la producción y digitalización de la cadena de suministro.
“El mercado está demandando perfiles capaces de integrar tecnología, datos y estrategia”, afirmó. Según explicó, la empleabilidad en este ámbito supera el 99% a los seis meses de finalización del programa.
La digitalización no elimina puestos, sino que transforma roles. La necesidad de perfiles capaces de gestionar entornos automatizados, interpretar indicadores y liderar proyectos tecnológicos es creciente en la industria latinoamericana.
La logística moderna como ventaja competitiva
El foro concluyó con una idea compartida: la logística moderna no es solo eficiencia operativa, sino capacidad estratégica. Las empresas que integran procesos, datos y automatización con visión organizativa están mejor preparadas para competir en mercados globalizados.
La transformación no es tecnológica únicamente; es cultural, organizativa y formativa. Y comienza, como señaló Cebollero, revisando cómo se hacen las cosas antes de digitalizarlas.







