UNIR realizó una gira institucional por Cali, Pereira y Armenia para expresar su solidaridad con universidades afectadas por el terremoto del 10 de agosto y respaldar la recuperación de sus comunidades académicas.

La devastación provocada por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el suroccidente colombiano el pasado 10 de agosto dejó una profunda huella en numerosas comunidades. Más allá de los daños materiales y de las vidas perdidas, el movimiento telúrico alteró la actividad de instituciones educativas llamadas a desempeñar un papel clave en la reconstrucción social de los territorios afectados. Con ese espíritu de cercanía y apoyo, la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR) desarrolló una visita institucional a varias universidades colombianas para conocer de primera mano el alcance de la emergencia y transmitir un mensaje de solidaridad a sus comunidades académicas.
La gira estuvo encabezada por Manuel Herrera, director académico de Relaciones Internacionales de UNIR, y Luz Andrea Pacalagua, directora de Relaciones Institucionales de UNIR Colombia, quienes recorrieron distintos campus de Cali, Armenia y Pereira con el objetivo de escuchar a las autoridades universitarias, identificar necesidades y reafirmar el compromiso de cooperación de la institución académica española con la educación superior colombiana.
Efectos del terremoto en la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad del Quindío.
“Queríamos estar presentes, escuchar y acompañar. La fortaleza de las universidades colombianas ante esta tragedia demuestra que la educación es uno de los principales motores para recuperar la normalidad y fortalecer el tejido social de las regiones afectadas”, afirmó Manuel Herrera, al explicar el sentido de una misión centrada en el acompañamiento a las comunidades académicas afectadas por el sismo.
Agenda solidaria
La primera jornada se desarrolló el 8 de septiembre en Cali e incluyó visitas a la Escuela Nacional del Deporte, la Universidad del Valle; la Universidad de San Buenaventura- Seccional Cali; la Institución Universitaria Antonio José Camacho (UNICAMACHO); y la Corporación Universitaria Centro Superior, UNICUCES. Durante los encuentros, los representantes de UNIR pudieron constatar afectaciones en infraestructuras y conocer cómo la emergencia alteró temporalmente la vida académica de estudiantes, docentes y personal administrativo, así como el impacto generado en los entornos sociales donde estas instituciones desarrollan su labor.
Manuel Herrera, director académico de Relaciones Internacionales de UNIR, mantuvo reuniones de apoyo institucional con diversas universidades afectadas por el seísmo.
La agenda continuó el 11 de septiembre en Armenia y Pereira. Uno de los momentos más significativos tuvo lugar en la Universidad del Quindío, considerada uno de los casos más representativos de afectación observados durante la visita. Allí, los representantes de UNIR fueron recibidos por el rector Luis Fernando Polanía Obando, con quien analizaron las consecuencias del terremoto y los desafíos que afronta la institución en el proceso de recuperación.
Manuel Herrera, Luis Fernando Gaviria y Luz Andrea Capalagua.
La jornada incluyó asimismo una visita a la Universidad Tecnológica de Pereira, donde la delegación de UNIR trasladó un mensaje de apoyo y solidaridad a su rector, Luis Fernando Gaviria. Con este gesto, la institución quiso expresar nuevamente su cercanía con la comunidad universitaria y su compromiso con los valores de cooperación y respaldo mutuo que unen a ambas universidades.
Cooperación y compromiso con universidades hermanas
Las reuniones sostenidas con los máximos responsables académicos permitieron compartir experiencias sobre la gestión de la emergencia, identificar oportunidades de cooperación y explorar iniciativas que contribuyan a reforzar la resiliencia del sistema universitario colombiano. La visita también sirvió para fortalecer los vínculos con universidades aliadas y abrir nuevas vías de colaboración con instituciones que comparten el compromiso con una educación superior de calidad y con impacto social.
La agenda institucional de UNIR estuvo marcada también por un gesto de acompañamiento a la sociedad colombiana, en un momento especialmente difícil tras el impacto del terremoto.
“Nuestra visita busca trasladar un mensaje claro de cercanía. En momentos difíciles, la cooperación entre instituciones académicas cobra aún más valor para apoyar a estudiantes, docentes y comunidades que trabajan por salir adelante”, señaló Manuel Herrera.
Con esta iniciativa, UNIR reafirma su voluntad de acompañar a las universidades colombianas en una etapa especialmente compleja. Aunque la recuperación avanza de manera gradual, los campus visitados vuelven poco a poco a la normalidad gracias al esfuerzo conjunto de sus comunidades educativas y de una sociedad que ha respondido con solidaridad ante una de las tragedias más duras vividas recientemente en el país.







