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Educación emocional en Colombia: una necesidad creciente en las aulas

04 / 08 / 2026

Salud mental, convivencia y desarrollo socioemocional ocupan un lugar cada vez más relevante en el sistema educativo. La nueva realidad en las aulas exige docentes preparados para afrontar los desafíos socioemocionales del alumnado.

Isabel Solana Domínguez

En las aulas colombianas, cada vez más docentes se enfrentan a estudiantes con dificultades para gestionar la frustración, problemas de convivencia, ansiedad, desmotivación o escasas habilidades para relacionarse de manera saludable. Al mismo tiempo, numerosos profesores reconocen que se sienten emocionalmente sobrecargados ante situaciones cada vez más complejas en el aula.

Además de los datos generales conocidos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y las advertencias de UNICEF y UNESCO sobre el panorama actual en América Latina, distintos informes internacionales también alertan de un aumento de la violencia escolar, del estrés emocional y de las dificultades de convivencia tras la pandemia. Un estudio regional impulsado por UNICEF reveló que el 27% de los jóvenes afirmaba sentir ansiedad y el 15% depresión durante los meses posteriores a la crisis sanitaria.

Maestría en Educación Emocional

Un estudio regional impulsado por UNICEF reveló que el 27 % de los jóvenes afirmaba sentir ansiedad y el 15 % depresión durante los meses posteriores a la crisis sanitaria.

Colombia refleja claramente esta realidad. Tras la pandemia, muchas instituciones educativas comenzaron a detectar un deterioro del clima escolar, mayores dificultades emocionales en el alumnado y un incremento de las necesidades de acompañamiento psicológico y socioemocional. Los departamentos de orientación asumieron una carga creciente y numerosos docentes tuvieron que responder, a menudo sin formación específica, a situaciones de crisis emocional, conflictos interpersonales o problemas de conducta.

En este contexto, la educación emocional ha dejado de percibirse como un complemento pedagógico para convertirse en una necesidad estratégica. Trabajar habilidades como la empatía, la autorregulación emocional, la comunicación interpersonal o la gestión del estrés permite mejorar la convivencia, fortalecer el bienestar y generar entornos de aprendizaje más seguros y saludables. Competencias que hoy resultan tan importantes como los propios contenidos académicos.

El marco normativo impulsa el bienestar emocional

La creciente preocupación por la salud mental y la convivencia escolar también se refleja en el marco normativo colombiano. En los últimos años, el país ha dado pasos importantes para incorporar el bienestar emocional y la educación socioemocional a las políticas públicas de salud y de educación.

La Ley 2383 de 2024 establece la educación socioemocional como obligatoria en todas las instituciones educativas del país. La norma impulsa la integración transversal de competencias como la empatía, la inteligencia emocional, la resiliencia o la gestión emocional, no solo en el alumnado, sino también en los docentes, las familias y las comunidades educativas.

Este avance se complementa con la Ley 2460 de 2025, que actualiza el marco de salud mental en Colombia e incorpora un enfoque biopsicosocial y comunitario en la atención psicológica y emocional. Entre otras medidas, la ley facilita el acceso directo a la atención psicológica en el sistema de salud, eliminando barreras a la derivación médica.

Ambas normativas reflejan un cambio significativo: la salud emocional deja de abordarse únicamente desde la intervención clínica para convertirse también en una prioridad preventiva y educativa.

Sin embargo, llevar estas políticas a la práctica cotidiana sigue siendo un reto. La incorporación efectiva de la educación emocional requiere docentes preparados, equipos de orientación fortalecidos y profesionales especializados capaces de atender las necesidades emocionales reales del alumnado.

La necesidad de profesionales cualificados crece en los centros educativos

Cada vez más colegios en Colombia buscan profesionales capaces de intervenir no solo en el aprendizaje académico, sino también en el desarrollo emocional del alumnado.

Orientadores, coordinadores de convivencia, psicólogos educativos y docentes con formación en educación emocional comienzan a desempeñar un papel estratégico en las instituciones educativas.

La razón es sencilla: las habilidades emocionales influyen directamente en aspectos como el rendimiento académico, la convivencia, la prevención del acoso escolar o el bienestar docente.

Sin embargo, muchos profesionales reconocen que durante su formación inicial apenas recibieron preparación específica en este ámbito. Saber detectar señales de malestar emocional, gestionar conflictos en el aula o trabajar habilidades socioemocionales requiere conocimientos y estrategias concretas.

Por eso, la formación especializada en educación emocional está ganando relevancia en Colombia. No solo como herramienta para mejorar la práctica educativa, sino también como elemento diferenciador en el desarrollo profesional docente.

Oportunidades profesionales y mayor proyección laboral

La creciente importancia del bienestar emocional también está transformando el mercado laboral educativo. Actualmente, numerosos centros educativos valoran perfiles con competencias en educación emocional, mediación escolar, convivencia y acompañamiento socioemocional. La formación en educación emocional no solo mejora el desempeño profesional, sino que también puede facilitar el acceso a puestos de mayor responsabilidad.

La formación en educación emocional no solo mejora el desempeño profesional, sino que también puede facilitar el acceso a puestos de mayor responsabilidad.

Coordinaciones de bienestar, departamentos de orientación, programas de convivencia escolar o proyectos de prevención socioemocional son algunos de los espacios en los que esta especialización empieza a marcar la diferencia.

Además, la formación en educación emocional permite ampliar el perfil profesional hacia ámbitos como la intervención familiar, la formación docente, el acompañamiento educativo o el diseño de programas de bienestar escolar.

Cuando una escuela aprende a cuidar las emociones, también mejora la convivencia, el aprendizaje y el bienestar de toda la comunidad educativa.

Muchos profesionales también perciben una mejora en su calidad laboral. Contar con herramientas para gestionar el estrés, la comunicación y los conflictos contribuye a reducir el desgaste emocional y a favorecer un ejercicio docente más saludable y sostenible.

Educar las emociones para transformar la escuela

La educación emocional representa hoy una de las grandes oportunidades de transformación educativa en Colombia.

En un contexto marcado por los desafíos de convivencia, salud mental y bienestar docente, trabajar las emociones ya no es un añadido pedagógico: es una necesidad educativa y social.

El reto no consiste únicamente en incorporar actividades emocionales de forma aislada, sino en formar profesionales capaces de construir entornos de aprendizaje más humanos, seguros y saludables.

Porque cuando una escuela aprende a cuidar las emociones, también mejora la convivencia, el aprendizaje y el bienestar de toda la comunidad educativa.

(*) Isabel Solana Domínguez es directora ejecutiva y académica del Máster Universitario en Educación Emocional de UNIR.  Doctora en Educación, cuenta con amplia experiencia en educación personalizada, innovación educativa y desarrollo emocional orientadas al bienestar, la inclusión y el desarrollo integral del alumnado.

Referencias:

  • Organización Mundial de la Salud. (2023). Salud mental del adolescente. https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/adolescent-mental-health
  • UNICEF. (2021). Estado mundial de la infancia 2021: En mi mente. Promover, proteger y cuidar la salud mental de la infancia. Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia. https://www.unicef.org/es/informes/estado-mundial-de-la-infancia-2021
  • UNICEF América Latina y el Caribe. (2021). Impacto de la COVID-19 en la salud mental y el bienestar de adolescentes y jóvenes en América Latina y el Caribe. UNICEF LACRO.
  • Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). (2023). Reimaginar juntos nuestros futuros: un nuevo contrato social para la educación. UNESCO.
  • Congreso de Colombia. (2024). Ley 2383 de 2024 por medio de la cual se fortalece la educación socioemocional en las instituciones educativas del país. Diario Oficial de la República de Colombia.
  • Congreso de Colombia. (2025). Ley 2460 de 2025 por medio de la cual se modifica el marco normativo de salud mental en Colombia y se fortalece el enfoque biopsicosocial y comunitario. Diario Oficial de la República de Colombia.
  • Ministerio de Salud y Protección Social de Colombia. (2024). Política Nacional de Salud Mental y lineamientos para la promoción del bienestar emocional. Gobierno de Colombia. https://www.minsalud.gov.co
  • Ministerio de Educación Nacional de Colombia. (2024). Lineamientos para la implementación de competencias socioemocionales en el sistema educativo colombiano. MEN.

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