La conducta suicida es un comportamiento que se presenta en muchas personas en todo el mundo.

Según las estadísticas, son los hombres quienes más cometen suicidio; sin embargo, son las mujeres quienes reportan más intentos o pensamientos de este tipo.
Debido a que es un tipo de conducta, uno de los profesionales que debe intervenir frente a estas situaciones debe ser un psicólogo. Con solo la carrera es posible tratar o diagnosticar ciertos aspectos de la salud mental de una persona con este tipo de conductas; aunque es una excelente idea mejorar tu perfil con una formación adicional enfocada en el área.
La Universidad Internacional de La Rioja – UNIR ofrece el Curso Experto en Prevención de la Conducta Suicida con el que es posible comprender la manera de tratar a personas que tienen conductas suicidas y la forma de abordarlas desde los diferentes contextos que se presentan.
¿Qué se entiende por conducta suicida?
Según la Secretaría de Educación de Bogotá, “La conducta suicida. Es “una secuencia de eventos denominado proceso suicida que se presenta de manera progresiva, en muchos casos e inicia con pensamientos e ideas que se siguen de planes suicidas y culminan en uno o múltiples intentos con aumento significativo generando riesgo de la letalidad sin llegar a la muerte, hasta el suicidio consumado” (Cañón Buitrago SC. Citado en la Encuesta Nacional de Salud Mental – ENSM, 2015)”. 1
Por lo tanto, podemos decir que este tipo de comportamientos están relacionados con la salud mental de las personas y las situaciones por las que atraviesan. Muchas de estas tienen depresión, problemas, ansiedad o ciertas condiciones psicológicas que las pueden llevar a actuar de esta forma.
Factores de riesgo y señales de alerta
Los programas de prevención del suicidio en Colombia establecen los riesgos y los factores más relevantes para poder identificar a las personas que tienen este tipo de pensamientos y comportamientos. Esto es necesario para poder realizar intervenciones tempranas que permitan ayudar a las personas que están sufriendo estas situaciones.
Dentro de los factores de riesgo más comunes en la ideación suicida son:
- Malos hábitos como los vicios (tabaquismo, alcoholismo, drogadicción, ludopatía, etc.)
- Aislamiento social
- Enfermedades psicológicas como la depresión o ansiedad
- Experiencias traumáticas
- Enfermedades terminales o de dolor crónico
- Conflictos familiares o de pareja
- Dificultades económicas
- Niveles altos de estrés
- Abuso o bullying
Además de los ya mencionados, pueden existir más factores relevantes para presentar una conducta suicida; estos son los más comúnmente relacionados. En consecuencia, es necesario tener en cuenta dichos factores, pero al mismo tiempo se debe poner especial atención a las señales de alerta como las siguientes:
- Cambios significativos en los comportamientos de la persona
- Retraimiento social
- Desmotivación para desarrollar cualquier tipo de actividad
- Disminución del apetito y del sueño
- Enojo o tristeza constante
- Dolor en el pecho, cansancio o mareos constantes
¿Cómo se evalúa el riesgo de conducta suicida?
Existen diferentes métodos para evaluar el riesgo en los programas de prevención contra el suicidio con tal de determinar la situación actual y el contexto del paciente para poder diseñar métodos efectivos para intervenir de manera eficiente fomentando mejores hábitos y motivando sus ganas de vivir.
Considerando lo anterior, podemos decir que la evaluación del riesgo de conducta suicida no solo depende del uso de una sola herramienta, sino de un conjunto de estas para determinar más precisamente el estado de salud mental y física del paciente.
En este sentido, es necesario tener en cuenta los siguientes elementos:
- La presencia de características y conductas suicidas
- Considerar si hay una evolución constante de las crisis
- La intención de llevar a cabo los pensamientos suicidas
- Antecedentes previos de conductas autolascivas
- Presencia de problemas de salud mental o consumo excesivo de sustancias
- Disponibilidad de apoyo profesional, familiar y social
- Identificar los factores o situaciones detonantes para estas conductas
¿Cómo intervenir ante una conducta suicida desde el ámbito profesional?
Desde el ámbito profesional, el Ministerio de Salud y Protección Social establece algunas de las pautas más importantes en la ruta de atención de la conducta suicida en Colombia para realizar intervenciones positivas que puedan dar un manejo y una gestión adecuados.
Los procesos más importantes son:
- Realizar una intervención enfocada en la satisfacción de las necesidades humanas con el fin de disminuir la sensación de sufrimiento de las personas. Por lo tanto, se deben crear las condiciones individuales, sociales y ambientales ideales para el desarrollo de las personas promoviendo el bienestar emocional y social.
- Implementar procesos de información y educación para la salud mental orientados a fortalecer las habilidades sociales y emocionales en la población que muestre conductas suicidas.
- Limitar los medios letales usados para el suicidio para fortalecer la prevención en situaciones de suicidio impulsivo.
- Identificar las crisis y tratarlas con moderación y a tiempo, evitando que se conviertan en puntos decisivos de cambio en los que el peligro y la oportunidad del mismo existen. 2
Considerando esto, es posible tratar de prevenir la ideación suicida CIE-10 teniendo en cuenta los elementos diferenciadores en esta conducta y las oportunidades que se pueden presentar durante los procesos. Por esta razón, se hace necesario contar con estrategias que permitan abordar cualquier tipo de situación satisfactoriamente.

Prevención de la conducta suicida: estrategias y ámbitos de actuación
La conducta suicida CIE-10 se debe trabajar de manera personalizada y conociendo las condiciones, factores y riesgos de cada persona. De esta manera, para poder diseñar estrategias efectivas se debe conocer el contexto de la persona que sufre esta situación; sin embargo, en términos generales, algunas de las estrategias recomendadas para la prevención del suicidio en adolescentes y la población en general son:
- Planificación de seguridad: el National Institute of Mental Health de USA ha demostrado que el diseño y la planificación de seguridad reducen los pensamientos negativos y las acciones suicidas. Limitar su acceso a cualquier herramienta que sea letal para su salud evita que estos puedan actuar de manera impulsiva.
- Llamadas de seguimiento: esta estrategia está basada en el apoyo a las personas, por lo que hacer llamadas de seguimiento puede facilitar el monitoreo del riesgo. Además, permiten fomentar y motivar a las personas a participar en los tratamientos o a buscar ayuda cuando sea necesario, reduciendo los riesgos.
- Terapia cognitivo-conductual: es ideal para ayudar a las personas a entender cómo sobrellevar de mejor manera situaciones estresantes o experiencias traumáticas que puedan desencadenar crisis.
- Terapia dialéctica-conductual: esta es ideal para trabajar en la prevención de la ideación suicida en adolescentes. El profesional interviene y enseña a sus pacientes a identificar emociones o comportamientos que son poco saludables e identifica acciones que puedan ayudar a sobrellevar de mejor manera todo tipo de situaciones desagradables.
- Uso de medicamentos: otra de las maneras de disminuir las acciones suicidas es el uso de medicamentos para tratar diferentes tipos de enfermedades mentales, disminuyendo los pensamientos perturbadores relacionados con el suicidio. 3
¿Qué profesionales intervienen en la prevención de la conducta suicida?
Debemos tener en cuenta que los tratamientos para la prevención de la conducta suicida y sus procesos deben realizarse de manera interdisciplinaria. Por lo tanto, no solo interviene el psicólogo, sino que encontramos profesionales de la salud como médicos generales, psiquiatras y trabajadores sociales.
Cada uno de estos profesionales debe abordar la situación desde su conocimiento, especialmente para la prevención de la conducta suicida. Su participación en los programas de prevención y de tratamiento de los mismos puede hacer que se efectúen de manera más eficaz, disminuyendo los intentos y las crisis de las personas que tienen una tendencia al suicidio.
Contar con diferentes profesionales en el área podrá ampliar la perspectiva desde la cual se trata esta problemática pública, haciendo que muchas personas puedan tener el apoyo y la ayuda necesarios que les permitan mejorar su calidad de vida, adquirir nuevos hábitos y contar con una mejor salud mental.
Competencias necesarias para abordar la conducta suicida
Como se puede tener en cuenta, los profesionales que se enfocan en la prevención del suicidio deben contar con una serie de conocimientos técnicos, éticos y competencias clave para tratar con todo tipo de personas en sus diferentes condiciones y contextos. En este sentido, el profesional debe desarrollar competencias en áreas como:
- El reconocimiento de señales de alerta
- Coordinación interdisciplinar
- Planificación de seguridad
- Gestión de situaciones de crisis
- Comunicación empática
- Evaluación clínica y todas sus herramientas
- Prevención y promoción de la salud mental
- Validación emocional
- Implementación de escalas
- Surgimiento continuo
¿Qué formación necesitan los profesionales?
Para trabajar con personas que tienen la tendencia a presentar una conducta suicida, una persona debe contar con una formación en psicología principalmente. Sin embargo, para poder abordar este tipo de situaciones de manera efectiva, es una excelente idea contar con conocimientos y una formación específica en el área.
La UNIR con su curso en prevención de la conducta suicida te ayudará a forjar este perfil para poder trabajar directamente en instituciones de salud mental, en políticas públicas o cualquier institución de salud.
Además, podrás prepararte de manera adecuada para realizar un posgrado que te enfoque más en el tratamiento de personas en situación de crisis y en tratarlas con las metodologías adecuadas y personalizadas a cada paciente.
Esto te hará destacar como un profesional competente y podrás llegar a cumplir tus objetivos profesionales, al mismo tiempo que ayudas a muchas personas en situaciones complejas de su vida.
Referencias bibliográficas:
1 Secretaría de Educación de Bogotá (s.f.). Conducta Suicida. Alcaldía Mayor de Bogotá. Tomado de: https://oce.educacionbogota.edu.co/-suicida
2 Ministerio de Salud y Protección Social de Colombia (2021). Orientaciones para la prevención de la conducta suicida en el entorno institucional de protección. Tomado de: https://www.minsalud.gov.co/sites/rid/Lists/BibliotecaDigital/RIDE/VS/PP/ENT/documento-orientaciones-prevencion-conducta-suicida.pdf
3 National Institute of Mental Health (2024). Prevención del suicidio. Tomado de: https://www.nimh.nih.gov/health/topics/espanol/prevencion-del-suicidio







